Hoy la cofradía se encierra
entre besos y abrazos
que redimen en actitudes vacuas
inhóspitas, e inimaginables
La certidumbre de vivir
no se acaba con la muerte
sino que reinicia en el espíritu
y así, solemnemente se presenta
ante nosotros una tenaz
justificación de lo que
halla acaecido en un fenómeno
como el de nosotros
a veces paranormal
otras,
incierto
Serán quizás las ganas de vivir
fragmentos cotidianos de
una nueva vida los que
se encierran en la penumbra
de los pensamientos
tratando de explorar en mundos
inimaginables
buscando reyertas de tiempos
antiguos,
para desbaratar, luego
cualquier indicio lejano con olor a guerra
y así afirmar que alguna vez
fuimos coledaños
en esos extraños menesteres
exploratorios
ávidos en extraer de la
más profunda,
siempre y cuando ese
sea
el precio
la mayor pepita de oro
que pueda ser contabilizada
por las manos trabajadoras
para luego ser mostrada
con cierto júbilo
al público presente
sin demeritar la ganancia
de quienes, afortunados, la encofraron
y la extrajeron.
Recuerdo aquellas alegorías
que se hicieron al respecto
y las palabras de gente humilde
trabajadora
quierendo engalanar lo más
posible aquella gran fortuna
deseando seguir compitiendo
por extraer el oro de aquella
mina barrosa del Matogroso.
viernes, 23 de abril de 2010
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