miércoles, 30 de junio de 2010

Los estragos del tiempo

A medida que pasa el tiempo
la carrera contra el mismo
se torna vana.
Languideciendo así hasta el espíritu
esfumándose
divisándose
No hay manera de contrarrestar
los estragos del tiempo
en nuestro cuerpo
A medida que se acerca la muerte
nos vamos dando cuenta
de nuestra humilde fragilidad
Aunque ya de viejos
sólo y en alguno de nosotros
el ppoder de la palabra persite
Mas que puede hacer el hombre
pra subsanar los estragos del tiempo.
Para él, o ella, la debacle continúa
hasta el último aliento.

La motoneta

Eran las ocho de la noche
escuché el motor de una motoneta
a través de su caño de escape
parecía el resoplar
de una gran trompeta
Seguido a ello
hizo su aparición
el sonido de una sirena de ambulancia
que parecía el quejido
de un niño sollozando y llorando a gritos
por el cariño de su madre.