La memoria más corta entre una neurona y otra
Sos vos misma
Enredada entre telas azul carmesí
Más profunda que la marea de ultramar
Simpatizando con los más hostiles cambios de humor
Me fijo en mi retrovisor para ver si te veo sonreír
Pero ya no hay rastros de ti
Espero que puedas aguardarme
Entre aquella marea roja
Y la profundidad de tu mirada.
Oscilo entre dos mundos
Esperando despertar
De lo que quizá fue tan sólo un sueño más
Pero el tiempo corre
Y yo no puedo permanecer siempre
En el mismo lugar
Sólo hay una vereda estrecha
Que separa mi mundo del tuyo
Aguardando a ser descubierta
Por un hombre taciturno
Elogios del nuevo siglo
Dejan entrever nuestros aspectos más sociales
Tú mascas goma de fresas
Mientras los glaciares se derriten
A dónde nos llevará esta visita inaudita
Por dónde pasarán los médanos
Cuando nos arrulle el agua de lluvia por las mañanas
Mi amor por vos, sigue siendo un reflejo de lo que añorábamos
Mientras las risas distantes se pierden
Conforme pasa nuestra edad
Y nos hacemos cada vez más y más conscientes
De lo duro que suele ser este despertar
Con los brazos abiertos espero una razón
Así cuando me mires llegaré a tu corazón
De una vez por todas te pido que me dejes marchar
Mientras el ritmo de la música inunda aquel lugar
El lugar que nos vio crecer
El lugar que nos vio anochecer.
Si supieras cuánto te extraño
Te darías cuenta
De que en mis bolsillos
Sólo traigo un juego de llaves
Una billetera
Y algunos pinceles todavía sin usar
Parece que hubo otro triste invierno más
Cuando vos no estás por acá
Los ruiseñores se apacientan
Mientras la reina no está
Las codornices salen al vuelo
De sus escondrijos
Al escuchar los perros ladrar
Los cazadores guardan sus armas
Y este no es más que un día más
Esperé por las luciérnagas
Pero llegaron sin luz a tu puerta
Por qué ha sido tan cruel nuestro destino
La separación de tener que ser anónimos
En un lugar, a veces, tan divertido.

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