Las veces que me vi
a mí mismo
asomándome
por tu ventana
se me ocurrió
que era buena
idea
suponer
que del modo
que uno se ve
a sí mismo
es el mismo
modo
en que uno
ve a los demás.
Que idea más errónea.
Pero, es bueno
conocerse.
Una mujer seguirá
siendo una mujer,
y un hombre,
un hombre.
Pero ahora con eso
de los cambios de sexo
y personalidades.
Pensé que lo que había
escrito previamente
ya hubo caducado.
Se puede hacer
eso de ver a los demás
como a uno mismo.
Pero en el caso de
un hombre
que ve a una dama.
Luego, no puedes pensar
¡Qué linda chica!
Porque es más que eso.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario